Dolores que se reeditan
Y atacan el pecho.
Cabizbajo va el hombre
Dominado por su miedo.
Suspicaces sus pies
Al pisar el suelo.
Y atacan el pecho.
Cabizbajo va el hombre
Dominado por su miedo.
Suspicaces sus pies
Al pisar el suelo.
Ese hombre oscurece
Cada cosa que toca,
Más su tristeza evoca
Un recuerdo imborrable.
Quiera la distancia salvarle
De esa angustia en su memoria.
Cada cosa que toca,
Más su tristeza evoca
Un recuerdo imborrable.
Quiera la distancia salvarle
De esa angustia en su memoria.
Y camina dudando,
Un paso a la vez.
Es de precavidos el ver
A las presas su hábito de comer.
Es más sano de lo que parece,
Se repite una y otra vez.
Un paso a la vez.
Es de precavidos el ver
A las presas su hábito de comer.
Es más sano de lo que parece,
Se repite una y otra vez.
Asustado se enfrenta
Otra vez al recuerdo
De una diosa atacando
En cada parte de su cuerpo.
A su paso se lanza
Una abrumadora venganza.
Otra vez al recuerdo
De una diosa atacando
En cada parte de su cuerpo.
A su paso se lanza
Una abrumadora venganza.
No hay velorios solitarios
Para los que son buena gente
Más, hasta los seres más malvados
Aún ellos tienen quien los llore.
Este hombre se ha perdido
Desesperado grita y corre.
Para los que son buena gente
Más, hasta los seres más malvados
Aún ellos tienen quien los llore.
Este hombre se ha perdido
Desesperado grita y corre.
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