lunes, 26 de julio de 2010

Make up

¿Y cuanto tiempo ha pasado?... ¿Tres años, acaso?... ¿Cuatro?... Creería que tres. Pregunto porque recordar se me hace difuso, pierdo el hilo y mezclo esos recuerdos. Después, como dijera Pablo Rago, no se si son recuerdos de recuerdos o los estoy imaginando. Tal vez creo que fue así.

El tema es que quiero ver lo que ha sido de mi en esos tres años. Aún tengo críticas y no valen de nada. El futuro parece ser únicamente lo que realizo día a día y nada queda librado al azar... ni aún por azar. ¿Estaré fabricando mi propia suerte?.

¿Perdí el tiempo?. Seguramente. También rescaté algun tiempo de otros momentos y los reinvertí en el presente para hacer algo con el futuro. Y aquí ando, cual sabedor de la vida, reinventando mis excusas y haciendo de ellas leyes adoquinadas en la pared principal de lo que sabe hacer las veces de mi vida. Pintado cual mural, me maquillo para que mis defectos se noten cada vez menos.

Vienen de todos los colores y de todos los sabores. ¿A la gente le gusta verme maquillado o creerán que es real lo que están viendo?. ¿Ese maquillaje es mi realidad y estoy tan acostumbrado a usarlo que ya forma parte inseparable de mi?.

Preguntas, preguntas, preguntas... ¡¡Deberían descansar en su casa y no en mi cabeza!!. Pues, no se conforman con descansar únicamente, sino que también hacen un nido, con su estar, su pequeña biblioteca y hasta desarrollan artes culinarias y cocinan ideas tan irreales que suelen tener buen sabor. Habrá de ser el sabor de la autocomplacencia, puesto que no me dejan satisfecho.

Es incompleto, lo se... es lo que existe por ahora y no hay más, lamento la decepción y la pérdida de tiempo, pero es el dulce maquillaje que se postra sobre mi vida producto de la falta de aceptar que esas preguntas pueden tener razón al preguntarme y cocinar ideas que me hagan perder el equilibrio y retomarlo tomado de una baranda que inventé y todos ven.

¡Si seré ingenioso!. He hecho que la gente crea que tengo un sostén real. Es tan irreal como cualquier otra cosa. Y se irá conmigo cuando muera físicamente, nadie lo va a aprovechar, nadie lo va a recordar, nadie va a tener en cuenta que en algún momento un idiota tuvo la irreverencia de crear algo de la nada y le hizo saber a la gente que era real, que tenía vida y que sobre todas las cosas era lo más importante que había.

¡Idiotas por no aprovecharlo!... ¡¡¡Y más idiota el inventor!!!.