jueves, 30 de junio de 2011

El Temblor

Ya sea porque las circunstancias no son las adecuadas o porque el horóscopo no nos pudo proveer certeza (asumiendo que tenemos tal convicción astrológica) es indispensable repensar si hacer o no determinada actividad. Sean mis rencores o sean las imperfecciones, soy víctima de mis circunstancias y ellas hacen de mí lo que quieren... Siempre y cuando yo las deje, claro está.

Los episodios pasados no hacen bien, por alguna extraña razón. Lo que yo veo es que dejé ser a mis circunstancias más de lo que debían ser y me ganaron por afano. No hay plegaria, perdón o actitud que haga otra cosa que mantener las cosas como fueron. Y luego uno recuerda, tristemente, que el pasado no puede ser cambiado. ¿O sí?.

Si hubo algo que aprendí de los orientales es a ser sencillo. Y si hay algo que me enseñaron los occidentales es a ser complicado. ¡Algo bueno deberá salir de ahí!. No. Sólo un sujeto de pequeña estatura que cree que habla bien y que alguna vez sabrá mucho. ¿O no?.

"Lo pasado, pisado" decíamos de adolescentes púberes, sabiendo que nunca pisabamos nada y que tampoco quedaba en el pasado. Al día corriente las pérdidas siguen siendo sentidas y quieren continuar así porque lo pasado nunca será pisado, olvidado o perdonado.

Hasta la última gota preocupandome en eso... hasta que no quiera más o me de lástima a mi mismo una vez más. Porque si hay algo en que muchas veces puedo ser bueno es en darme lástima para que los demás hagan empatía.

Ni hablar. Las imperfecciones escribieron hoy ésto. El rencor lo hará mañana.

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