martes, 7 de septiembre de 2010

Bah...

No es el volver a empezar ni tampoco es la nostalgia de cómo lo hubieramos hecho en otro pretérito momento en cual seguramente nos vemos aún más aptos y capaces que ahora. Es más bien la desazón de que los esfuerzos no hayan logrado el resultado que esperamos. Sin duda tuvo resultados, más no eran los que queríamos. Eso lo convierte, o bien en un fracaso o bien en una anécdota.

Ahí veremos que hay millones de frases que nos alientan a seguir adelante y que las cosas no se terminan ahí... ¡paja mental!.

¡Ni la puta frase va a hacer que funcione!. Nos hace funcionar a nosotros, sin dudas. Y a veces, nomás...

Bah, si tan sólo pudiera ver mi vida cómo si fuera una película, sentado en las gradas, comiendo y abrazando a una hermosa mujer tendría muchas críticas que hacerme. Que me hacen todo el tiempo pero no escucho. Podría decir más: me siento orgulloso de esos defectos.

Es más que probable que no me guste el desenvolvimiento del actor y la película me parezca pésima porque no toma las decisiones como las tomaría yo sentado ahí en las gradas.

¡Al carajo! Lo único de lo que somos dueños y somos capaces de destruirlo si ya no nos pertenece más...

Era más fácil ni siquiera haber nacido... al menos para evitar la decepción de ser unos imbéciles que desprecian lo único que tienen, tanto cuando les pertenece como cuando ya no les pertenece más.

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